domingo, 30 de diciembre de 2012

EL FIN DEL MUNDO Y SUS REPERCUSIONES


POR: Aparicio Santa Cruz Quispe
Hay muchas teorías sobre este tema y cada una de ellas me parece tan improbable como la otra. La primera es que: al morir el doceavo papa el mundo se acabará, la segunda: al estar en el “dominio” un hombre de color y cierto tipo de papa llegará el día, etc.

La más conocida se basa en las predicciones de los mayas, que no vieron nada más allá del año 2012. Los mayas se ganaron la reputación de ser grandes sabios, pues varios de los sucesos (en su mayoría) que han predicho han sucedido tal y como lo describieron. Dejando atrás sus aciertos nos podríamos cuestionar ¿qué tanto es coincidencia y que tanto sabiduría?

¡El mundo acabará en 2012!: fue noticia y causa de preocupación en todo el mundo pero en mi opinión no había que entrar en pánico, lo mismo se dijo del año 2000, mucha gente se suicidó por miedo a la catástrofe, llegó el 2000 y no pasó algo, seguimos vivos y muchas personas murieron porque creyeron en lo que nadie sabía con seguridad.

Este caso es el mismo, quizá si se tienen más pruebas como por ejemplo con el hombre de color; todos sabemos que el país líder en el mundo es U.S.A. y la gran noticia que su nuevo presidente es un hombre de color; OBAMA

El otro ejemplo, sobre la muerte del doceavo papa, está aquí: Benedicto XVI es el onceavo papa y está en turno, acaso ¿pudieron elegir a un doceavo papa y asesinarlo justo en el año 2012?

Supersticiones son las que tenemos y culpamos siempre a otros, a nuestros gobiernos, a los religiosos líderes o incluso a la tecnología por ser la culpable del que es el verdadero problema (a mi punto de vista): la contaminación y muerte de nuestro planeta.

Repasando un poco a cierto filósofo, para él y yo supongo que para todos es obvio el mundo tiene un principio y un final. Sin embargo no creo que sea el final, sino un cambio enorme en nuestro planeta, si es para bien o para mal nadie sabe pero yo estoy convencido de que algo sucederá.

A mí me enojan las personas que culpan a Dios, a los gobernadores y a toda la humanidad por todo lo que está pasando, pero no se culpan a ellos mismos y no se dan cuenta de lo que hacen o no hacen para tomar acción en esto. Quizá no se pueda revertir el daño o deshacernos de lo que hemos creado, pero podemos ayudar a retrasar un poco todos los efectos de nuestro “estilo de vida”.

Es gracioso como ahora todas las empresas importantes y relevantes del mundo se preocupan por el ambiente y el mundo solo cuando entonces el ser ambientalista o preocuparse por el fin del mundo es una moda. Es solo marketing. Ahora, como siempre, los seres humanos nos preocupamos por el planeta porque la fecha que tenemos “como límite” se está aproximando y ni siquiera nos preocupamos por nuestro planeta, si no por nosotros mismos (como siempre), nosotros: yo, yo, yo… pero jamás un “el mundo” o “todos”, pocas son las personas que se entregan y preocupan por los demás y el bienestar común, y si ese pequeño grupo de personas fuera más numeroso o quizá más escuchado tendríamos más “plazo de vida”, lamentablemente no es así.

Así es como yo me atrevo a decir que el mundo, el planeta, no se va acabar, nosotros lo vamos a acabar.

Sé que sonaré como si estuviera dando un sermón o regañando a alguien y quizá me salga del tema un poco, pero son las razones por las cuales yo creo que el mundo está en su límite:

Sobrepoblación; si bien ya somos suficientes en el mundo contando a nuestra familia y a China, ahora hay que agregar a miles de millones más de gente que ni siquiera conocemos y que además usa múltiples aparatos que calientan el ambiente y que sin saberlo destruyen un poco, y poco a poco los seres vivos que lo habitan.

Desperdicio del agua; Lavar el auto, regar las plantas en la lluvia, no cerrar la llave, festejar el día de gloria, etc. Son causas por las cuales el agua se está agotando y sin darse cuenta de lo que ocasiona, muchas personas la desperdician como si ésta se pudiera aparecer intercambiándola por dinero, y no somos nosotros los únicos afectados ni los que más importan tras éste efecto, los afectados son también los animales que viven aquí desde antes que nosotros y nuestro propio hogar, la Tierra.

Violencia; ¿Cuánto falta para que nos matemos unos a otros?, nos preocupamos por los robos, las guerras y las confrontaciones pero son solo algunos quienes expresan su enfado por completo. Y no solo se expresa la violencia entre nosotros humanos, si no también hacia los animales y otros seres vivos que no tienen la culpa de nuestras malas rachas, también la violencia es expresada hacia el medio ambiente sin que se le llame violencia, tal es la tala de árboles, la caza y consumo de animales, etc.

Falta de valores; Soy más que tú y punto. Es la forma de pensar de muchas personas hoy en día, ¿Qué pasó con lo que una vez los abuelos, bis-abuelos, tatarabuelos, antepasados, etc., etc. construyeron? Un mundo en el que puedes caminar en la calle en la noche sin que te asalten, en el que confiar en las personas es fácil, parece ya una obra de cuentos de hadas y no la vida real, incluso cuesta mucho creer en estos días que eso alguna vez fue posible. La falta de valores está acabando poco a poco con nuestra sociedad y está haciendo que nos escondamos de nuestros propios semejantes.

Esas y muchas más son verdaderas razones (para mí) por las cuales el mundo no se va acabar, sino que, nosotros nos lo vamos a acabar y ni siquiera nos vamos a preocupar.

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